Fight Flow · Girona · desde 2023

Nuestra historia

Flow is not a style. It’s a way of life.

Algunas personas viajan para conocer el mundo.
Yo descubrí que las artes marciales eran mi forma de recorrerlo.

Mi camino comenzó con apenas siete años, cuando pisé por primera vez un tatami practicando judo. Con el paso del tiempo llegaron el taekwondo, el boxeo, el kickboxing y el muay thai, disciplinas que me enseñaron el valor del esfuerzo, la disciplina y el respeto.

Pero fue en 1999 cuando encontré aquello que cambiaría mi vida para siempre: la Capoeira.

Comencé mi formación en Canigó Capoeira, perteneciente al histórico Grupo Senzala de Santos, bajo la dirección del entonces Profesor Ceará (Volker Herman), quien años más tarde se convertiría en Mestre Ceará, siendo el primer Mestre europeo graduado oficialmente por el Grupo Senzala de Santos, dirigido por el Grão-Mestre Sombra.

Con Mestre Ceará aprendí mucho más que un arte marcial.
Aprendí que un verdadero maestro no solo enseña técnicas. Forma personas.
Me enseñó el respeto, la humildad, el compromiso y el valor de construir una familia alrededor del entrenamiento.
Aunque hoy ya no esté entre nosotros, su legado sigue vivo en cada clase que imparto y en cada valor sobre el que se ha construido Fight Flow.

Pocos años después apareció otra pasión que transformaría mi camino: el Brazilian Jiu-Jitsu.
En 2005 comencé a entrenar junto al profesor Cauê, iniciando un recorrido que me acompañaría para siempre.

Pero mi aprendizaje nunca estuvo limitado a un solo lugar.
Siempre sentí la necesidad de salir al mundo.
De viajar.
De aprender.
De descubrir nuevas culturas.

Y había dos cosas que buscaba en cada destino:
Olas… y academias.

El surf y las artes marciales siempre caminaron de la mano en mi vida.

Durante casi tres años recorrí la Carretera Panamericana, atravesando Centroamérica, Sudamérica y África.
Viajaba buscando las mejores olas para surfear y los mejores lugares donde entrenar.

Cada país era una nueva escuela.
Cada tatami, una nueva oportunidad para aprender.
Cada ola, una lección de humildad.

Viví casi diez meses en Itacaré, Bahía, donde entrené con Mestre Jamaica y continué mi formación en Brazilian Jiu-Jitsu junto al profesor Sérgio, mientras disfrutaba de una vida dedicada al surf, la Capoeira y el Submission.
Más tarde seguí mi viaje hacia Argentina y Sudáfrica, entrenando en academias como Renzo Gracie y compartiendo experiencias con practicantes de diferentes estilos y nacionalidades.
Con los años también tuve la oportunidad de colaborar en proyectos sociales con niños en Bali y Siargao (Filipinas).

Aquellas experiencias me recordaron que las artes marciales tienen un poder mucho mayor que enseñar a luchar.
Tienen la capacidad de cambiar vidas.

En 2012 me instalé en Ibiza, donde conocí a quien continúa siendo mi profesor hasta el día de hoy: Carlos Alexandre Salomão, referente de ProArt Jiu-Jitsu.
Bajo su dirección encontré un hogar dentro del Brazilian Jiu-Jitsu y decidí dedicar mi vida a la enseñanza de este arte.
Durante esa etapa también compartí un largo camino de entrenamiento y aprendizaje junto a Ángel Sánchez, fundador de AZ Jiu-Jitsu, una etapa que marcó profundamente mi evolución como instructor.

Después de más de dos décadas viajando, entrenando y aprendiendo alrededor del mundo, comprendí que había llegado el momento de crear un lugar que reuniera todo aquello que había aprendido.
Así nació Fight Flow Academy.

No nació para ser simplemente una academia de Brazilian Jiu-Jitsu.
Nació para ser una comunidad.

Un lugar donde los niños aprendan confianza antes que técnicas.
Donde los adultos vuelvan a desafiarse.
Donde cada alumno encuentre una familia.

En 2023 abrimos nuestras puertas con una veintena de niños.
Hoy Fight Flow sigue creciendo, junto a ProArt Jiu-Jitsu, con nuevos proyectos en Girona y Palamós y la misma ilusión con la que comenzó este viaje.

Porque seguimos creyendo en lo mismo que aprendimos hace tantos años.
Que un cinturón no define a una persona.
Lo hacen sus valores.

El surf me enseñó a leer el océano.
La Capoeira me enseñó a moverme con libertad.
El Brazilian Jiu-Jitsu me enseñó a adaptarme bajo presión.

Tres caminos diferentes.
Una misma filosofía.
Flow.

Porque el Flow no consiste en moverse bonito.
Consiste en adaptarse.
En mantener la calma cuando todo cambia.
En seguir aprendiendo.
En compartir el conocimiento.
Y en entender que el verdadero viaje nunca termina.

Las artes marciales son nuestra herramienta.
Las personas son nuestro verdadero propósito.

Fight Flow Academy × ProArt Jiu-Jitsu
Flow is not a style. It’s a way of life.
Juntos somos más fuertes.